Estatua en paraíso

By Lorena Sanmillán

Y los esperamos

se confundieron en el mismo instante

Luego vino luego queso

vino el beso

vino el yeso y quedó tieso

descansando en la llanura amplia

de su vientre amado, de su vientre dueño

petrificado

esbozando una sonrisa quieta

desde el sueño-vuelo de su pedestal eterno

esbozando una sonrisa quieta desde su alma

que pasaba aquel invierno.

 

Antonio García

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