Este amor sin norma ni concepto
que fue bordado de punto en viento,
gratuito ha crecido sin concierto,
sin trazo de ruta y sin momento.
Hierba simple que ha enraizado
a fuerza de sol y de nostalgia,
aferrada al polvo del tejado,
crecida a la buena de tu magia.
En los laberintos más profundos
de mi alma inquieta y huidiza,
sin espacio real en este mundo,
en el tiempo te amaré sin prisa.
Tu sonrisa atraparé con ansia
en cada preludio de mis sueños,
una canción tuya a la distancia
escucharé quedo en mis ensueños.
Y al hurgar en el fondo del arcón
donde te guardo formas para amar,
alguna dejaré en tu corazón
y un verso también, para no olvidar.
Arturo Valdez