Fratelli siamesi

Nos liga la misma carne

y este tiempo

de faros que fulminan las palomas.

Unidos cruzamos ya el otoño

odiándonos hasta en el sueño

y lo único que logra congeniarnos

es una jarra de cerveza.

Cascodeoro –es nuestro nombre

pero en lugar de yelmo

cubre nuestra cabeza una melena lacia

más risible

que la bacía que usa Don Quijote.

-Señor Meléndez– dice uno

-eres carcoma burocrática

el 13 77 63 con quince años de reseñar

intrigas de lo sótanos.

-Licenciado Guillermo– continúa

-tus compañeros de escuela

cambiaron a Montesquieu por parabólicas,

viven en residencias propias,

tienen hijos y tú a medianoche

te aturdes con el crujido de la hojas

y en lugar del beso de la esposa

lenguetea tu mejilla un perro dócil.

-Pigmeo– responde el otro

-escribir no quita lo pendejo,

eres a veces una erinia o un sátiro

que discute como sofista loco

con la muerte, la luna o el espejo,

lloras y pides a Spinoza

que pula consternado tus lágrimas,

ríes con el gesto despectivo

de un borracho elogiado por Alceo-.

Yo soy Tú, Tú eres Yo,

musgo y muro, sombra y viajero

humedecidos por la misma copa.

Urge la cirugía que nos divorcie,

el filo que dé fin a esta contienda

del que busca en el eco la evidencia

y el que acude puntual cada mañana

a guardar el recelo entre gavetas.

-Escribe tus himnos a las piedras-.

-Haz tu informe, baboso-.

Guillermo Meléndez

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: