Archive for the ‘Arturo Valdez’ Category

Dilemas

August 3, 2008

¿Cómo saber si la materia es eterna

sin tener referencia externa

que se exima del sistema

y no forme parte del problema,

 

si cuando asume la conciencia

un punto de referencia

para concebir la eternidad,

ya lo implicó la totalidad?

 

¿Es la materia una cosa perenne

que de un creador proviene,

que le dio estructura y sustancia

y evolución a ultranza

 

a la masa y energía primigenias,

que en la primerísima faena

el Big Bang del universo

devino en cósmico verso?

 

¿Es la respuesta al problema

una sola parte del dilema?

¿Es acaso una vía ecléctica

o una síntesis dialéctica?

 

¿Es una acción compulsiva

la búsqueda de respuesta asertiva,

cuya argumental pulcritud

es sólo soberbia actitud?

 

¿Es dogma igual, el corolario,

al de su signo contrario,

si el manejo de argumentos

recibe el mismo tratamiento?

 

¿Afanarse en demostrar, tiene sentido,

la opción que hayas elegido,

y ponderar la diferencia puntual,

si en todo el universo es igual?

 

¿Se opta por fe y libertad

ante el dilema de la verdad,

pues lo que se asume es falible

y de comprobación imposible?

 

¿Acotar debe la ciencia el discurso

al quid de la existencia en curso,

no más allá del universo dado,

y aprehenderlo de modo aproximado?

 

Por lo tanto si el dilema es insoluto

en el conocimiento de lo absoluto,

la opción entre la fe y la ciencia

es sólo cuestión de conciencia.

 

Arturo Valdez

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Retornos

August 3, 2008

                                        A Checo

 

Qué será de ti, hermano,

la tarde lluviosa, que de su mano

un mismo viento vuelve a traer

a orillas de mi existencia;

nostalgias que socavan mi ser

a golpe de tu dolida ausencia.

 

A dónde a parar fueron,

en qué cosa se convirtieron

cada signo, cada trazo,

cada esbozo de tu vida,

si apenas tomabas de tu vaso

cuando dejaste a medias tu bebida.

 

Quién fue, para su fortuna,

de tus versos ricos de plena luna

y de tu amor adolescente, destinataria;

de tu último adiós una alborada

que, mochila al hombro y tu guitarra,

partiste en pos de tu niña amada.

 

Cuánta pregunta y dolor llevo conmigo

yo, que de tus versos y sueños fui testigo.

Tanto amor, tanta vida en tu mirada,

cuánto horizonte de curvatura bastante,

más amplia que la madrugada,

para quedar truncos en un instante.

 

Retorna ya sobre tus huellas

sin temor y sin querellas,

y sin hacer al Arcano reproches,

a donde siempre has tenido un lugar.

Trae contigo los soles y las noches

que tejieron la infantil historia del hogar.

 

Y por tus huellas a orillas del mar,

y las lejanas notas de tu cantar,

regresa sin aviso a mi soledad.

Retorna de vez en cuando

a alojarte en mi alma, en su oquedad,

y con el mismo viento sigue llegando.

Arturo Valdez

De mar y viento

August 3, 2008

                           A mi hermano Checo,

                           a quien en su cumpleaños de vida

                           lo vuelvo a vivir con el corazón.

 

¿Qué será de ti, hermano,

desde la fuga que tu alma peregrina

obligada fue a emprender

desde la mar a tus estancias?

 

¿Dónde cantarás ahora

que nosotros,

                      los que estamos

hechos de la misma lluvia,

                 la misma luna,

                 la misma madera,

hemos preservado el hueco

que tu voz en quiebre nos dejara?

 

¿De las entrañas

                          de qué madre,

que te acogió amorosamente,

regresa en ocasiones tu alma requerida?

 

Si tú pudieras escucharme

más allá del tiempo y la materia,

desde aquí a tu no-lugar,

yo te preguntara:

 

¿Qué será de ti…

si habrá viajado tu alma

a lomo de gaviota,

 

o cabalgado a la grupa de un corcel,

carne de nube, relincho de trueno,

 

si envuelto en brisas

vientos del norte te alejaran

 

o salta que salta                 sobre las olas

abordado habrás un barco

que apareciera en lontananza?

 

¿Qué será

si de alguna caracola

el susurro fuera tu voz

que se convirtiera en secreto

prematuramente

y de hilos de espuma

tejieran las sirenas tu mortaja…?

 

                 II

Andarás por aquí o por allá,

con tu guitarra destartalada a cuestas,

sonrisa al voleo,

pelo largo que mece el viento,

precisamente como el trigo:

tallo verde, cabello dorado,

alto y espigado.

 

Cómo habrías florecido.

 

Cuál de las canciones

que armaste en el camino,

cuál de los versos

de Antonio Machado cantarías

ahora y en la hora

de las solemnidades.

 

Cuánto duele en tu rostro serio

tu inasible sonrisa

que me hace feliz

siempre que llegas

desde tu mar a mis estancias,

pero duele más

que en el punto del arribo y la partida,

cuando apenas agitabas

tus alas y tus sueños,

tu fuerza y tus amores,

en ese punto caótico

del casi hombre-casi niño

haya quedado más temprano

tu adolescencia quieta,

tu utopía en ciernes

y una canción al viento.

 

Y ahora que de tierra es tu cuerpo

y de savia tu sangre,

de madre-madera tu alma,

desde la entraña del ciprés

que a tus pies se yergue fiel

en su posta de centinela,

de la mano del amoroso padre

has regresado…

y como en la brisa que te habrá alejado,

una lágrima furtiva

a mi dolido corazón te trajo.

 

Arturo Valdez

Una forma de amar

August 3, 2008

Este amor sin norma ni concepto

que fue bordado de punto en viento,

gratuito ha crecido sin concierto,

sin trazo de ruta y sin momento.

 

Hierba simple que ha enraizado

a fuerza de sol y de nostalgia,

aferrada al polvo del tejado,

crecida a la buena de tu magia.

 

En los laberintos más profundos

de mi alma inquieta y huidiza,

sin espacio real en este mundo,

en el tiempo te amaré sin prisa.

 

Tu sonrisa atraparé con ansia

en cada preludio de mis sueños,

una canción tuya a la distancia

escucharé quedo en mis ensueños.

 

Y al hurgar en el fondo del arcón

donde te guardo formas para amar,

alguna dejaré en tu corazón

y un verso también, para no olvidar.

 

Arturo Valdez